Recortes de prensa
Aquí encontrarás una selección de las apariciones en prensa, radio y televisión del autor y sus obras.
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Javier Márquez presenta su libro Rat Pack. Viviendo a su manera, publicado por la Editorial Almuzara. Este libro combina el periodismo con la literatura y cuenta tanto la historia como todo tipo de anécdotas de Dean Martin, Sammy Davis Jr. y Frank Sinatra. Javier Márquez considera la influencia de estos artistas y del clima de los años 60 en Estados Unidos como un momento clave para la historia de la cultura actual. El lector vivirá junto a los personajes sus mejores momentos pero también conocerá sus épocas más duras. Aunque el autor vive en Sevilla tiene en mente el proyecto de escribir un libro sobre Madrid.
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30 años sin Elvis
Hace 30 años fallecía Elvis Presley, el mito, la leyenda, el juguete roto… El Rey del Rock. Como todos los medios generalistas incidirán hoy en su recuerdo, nosotros, simplemente, queremos recomendar la lectura de un libro sobre él recién editado: Elvis. Corazón solitario, escrito con rigor por nuestro colaborador Javier Márquez.
Juan Puchades
Elvis, la fiera rockera desbocada de sus primeras grabaciones en Sun Records y RCA. El Elvis artísticamente domesticado tras su paso por el ejército. El Elvis protagonista de decenas de películas infames, subproductos para fans sin rigor. El Elvis confuso de la década de los 60 que logra levantarse con orgullo con una de las mejores obras de su carrera y un disco imprescindible en cualquier discoteca (From Elvis in Memphis). El Elvis dominado por las drogas legales (las que se expenden con receta). El Elvis de los conciertos continuos (y confusos) de los años 70. El Elvis abandonado a su suerte (y a sus quilos y a sus fantasmas personales) a mitad de esa misma década. El Elvis consciente de su decadencia artística y personal. El Elvis de las muchas grabaciones pero de los pocos discos verdaderamente sustanciales. El Elvis de los trajes imposibles. El Elvis siempre manejado y dominado por ese villano llamado Coronel Parker… Elvis, el muñeco roto que murió consumido por su propia leyenda con sólo 42 años.
Ciertamente, la historia de Elvis no es muy edificante pese a ser la gran leyenda del rock. El icono por antonomasia. Pero así fueron las cosas en la trayectoria vital y personal de alguien que tocó el cielo con sus manos. Una historia sabida y mil veces contada. Sin embargo, merece la pena recomendar la lectura de Elvis. Corazón solitario (Almuzara Editorial), el libro que estos días ha publicado nuestro compañero Javier Márquez y que coincide con el 30 aniversario de la muerte del Rey. Javier ha logrado dotar al relato de la suficiente fuerza narrativa centrándose en los hechos esenciales, recopilando aquellos datos que mayor verosimilitud ofrecían de las muchas fuentes consultadas. Así el lector asiste a la ascensión y caída de quien fue uno de los mayores revolucionarios musicales del siglo pasado y una de sus mejores voces en una narración que engancha de principio a fin. Que nos permite vislumbrar las sombras de la leyenda, pero que deja que afloren los espacios luminosos de un Elvis que siempre trató de dar lo mejor de sí mismo como intérprete, que hasta el fin de sus días contaba con una formidable banda de directo junto a la que se entregaba cada noche, un tipo que varias veces trató de poner orden en su carrera, que no quería perder el tren del tiempo pero que se veía superado por las circunstancias que lo rodeaban, por ese mundo ficticio en el que vivió hasta el último aliento.
No hay duda que Javier Márquez ha sabido presentarnos en Elvis. Corazón solitario a un Elvis Presley fidedigno al que probablemente fue. Ese cuyo recuerdo, a quienes crecimos con sus canciones e intentamos sacar petróleo de sus peores discos (las rutinarias bandas sonoras, por ejemplo), nos deja un sabor amargo. Pero así fue la historia. En otras manos (y no en las grasientas del Coronel Parker), el final, en caso de que hubiera llegado, quizás habría sido distinto. No sabemos si mejor, pero seguro que sí distinto pues, recordémoslo una vez más, Elvis aquel 16 de agosto de 1977 sólo tenía 42 años. La edad en la que podía haber afrontado la necesaria madurez artística.
Un Elvis más desconocido
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Elena Cabrera
La editorial Almuzara acaba de editar una biografía, Elvis. corazón solitario, escrita por un joven escritor y periodista especializado en música, Javier Márquez Sánchez (Sevilla, 1978). Actual subdirector de la revista Cambio16, ha dedicado gan parte de su tiempo a recopilar la historia secreta, y también la conocida, de El Rey. Y además, también ha podido dedicar unos momentos a recordar su anecdotario preferido.
1. La princesa Grace, también horrorizada
“Cuando Elvis alcanza la fama en marzo de 1956 se convierte en la gran figura musical de EE UU pero la clase media y los padres de los fans no le aguantan porque consideran que esas formas de cantar y moverse, tan insinuantes, eran vergonzosas y aberrantes. Hubo quemas de discos y las emisoras le censuraban. Hay un reflejo interesante de ese desagrado cuando Grace Kelly, ya princesa de Mónca, fue de viaje a EE UU, embarazada de su primer hijo. Un periodista le preguntó si ya había decidido el nombre y ella contestó que ‘lo único que hemos decidido es el nombre que no le pondremos, nunca le llameramos Elvis’”.
2. Las afortunadas fans tras la verja de Graceland
“Principios de los años 60. Y hablando de mujeres… Elvis en esos primeros años es un mito erótico, a las chicas les encantaba la música pero sobre todo estaban enamoradas de esa forma de moverse. Cuando Elvis se compró Graceland, su casa, había cientos de chicas esperando en la puerta y algunas noches él daba indicaciones a sus colaboradores para que alguna entrase. Alguna noche la voracidad del cantante era tal que, recuerda uno de sus amigos o colaboradores, Elvis abría la verja para que entrasen todas las que hubiera. Este colaborador dijo que empezó a contar y cuando iba por 150 chicas ya se paró”.
3. Eric Clapton, ven que te de una oportunidad
“Un salto en el tiempo. En torno al año 75, Elvis vivía encerrado en su mundo. Sólo salía de su mansión para cantar en Las Vegas y hacer giras por el país. Estaba desconectado del mundo que le rodeaba, a todos los niveles y también en el musical. Le gustaba ir al cine y normalmente alquilaba uno de Memphis para pases privados e invitaba un grupo grande de amigos. Un día uno de su samigos llevó a Eric Clapton, que estaba en un gran momento de popularidad, y se lo presentó. Elvis le preguntó nombre y, sin reconocerle, quiso saber a qué se dedicaba. Cuando Clapton contestó que era guitarrista, El Rey le invitó ‘cuando quieras te viens con nosotros, que nuestro guitarrista es muy bueno y te puede dar algunas lecciones’. El amigo común le pidió a Clapton que disculpara a Elvis pero aquel contestó que porque para él, en verdad, era un honor”.
4. El peluquero gurú
“Se habla mucho del lado espiritual de Elvis, la meditación y los libros religiosos que leía. Pero lo curioso es ver cómo nace ese interés. En 1964 Elvis quiere un corte de pelo pero su peluquero habitual ha dejado de trabajar para él, aunque le recomienda a Larry Geller, un joven que puede ser un buen estilista para él. Geller va a casa de Elvis, le peina y, tras una sesión de 40 minutos, Larry hace un comentario que deja entrever sus conocimientos sobre temas trascendentales. Elvis se ve fascinado, hablan sobre el sentido de la vida, se hecha a llorar y dice que ha estado durante años buscando a alguien que le hablara de estas cosas. Llega El Coronel, que era el manager del cantante, para buscarlo y sus amigos le dicen que se está cortando el pelo pero que lleva ya dos horas. Y a partir de ahí, las sesiones de peluquería de Elvis duraban dos horas mínimo”.
5. El mensaje de Dios… o de Stalin
“A mediados de los 60, Elvis y sus amigos iban en coche cruzando el desierto. Se paran a descansar y Elvis empieza a gritar, a llamar a todo el mundo y a decirles que está viendo en una nube el rostro de Stalin. La gente se extraña mucho y se dispersan. Entonces Elvis vuelve a gritar diciéndoles que no era el rostro de Stalin sino el de Dios el que acababa de ver. Habla con el peluquero y al final concluye que esa aparición de Jesús en una nube le indicaba que su función, su fin en la Tierra, era dedicar su voz cantar, a hacer feliz a los otros gracias a su voz. Él se sentía confuso porque ganaba dinero, hacía películas, pero no acababa de entender porqué Dios le había dado esa voz… hasta que vio esa nube”.
El biógrafo de Elvis dice que su vida sólo tenía sentido si cantaba para los demás
Alfredo Valenzuela
El periodista sevillano Javier Márquez, autor de la recién publicada biografía de Elvis Presley “Elvis. Corazón solitario” (Almuzara), dijo a EFE, un día antes de que se cumpla el treinta aniversario de su muerte, mañana, que para el músico “la vida sólo tenía sentido cantando para los demás”.
Con esa afirmación descarta Márquez la leyenda de que Elvis hubiera seguido vivo tras la noticia de su muerte: “Su muerte supuso un ’shock’, y a muchos le costó aceptarla; en Estados Unidos han visto a Elvis en todas partes desde 1977, pero si Elvis viviese hoy, lo sabríamos, porque no podría permanecer en el anonimato; Elvis no hubiera podido vivir treinta años sin cantar para los demás”.
“Elvis fue muy importante para varias generaciones de estadounidenses, que se identificaban plenamente con él; lo consideran un patrimonio nacional”, añadió el periodista sevillano, quien confesó que se enfrentó a esta biografía cuando comprobó que en español no había ninguna disponible que fuese rigurosa.
Márquez recordó las palabras de John Lennon, que aseguró que “antes de Elvis no había nada”, porque “antes que él triunfaron Little Richard y otros rockeros, pero ninguno tuvo su popularidad ni desde luego su repercusión”, además de que “el gran logro de Elvis fue combinar el rhythm&blues negro y el country blanco.
“De este modo, los jóvenes blancos, acostumbrados a sonidos más suaves, descubrieron una música torrencial, contagiosa, que animaba a un baile muy sensual, cargado de erotismo; eso le valió a Elvis la condena de los padres de América, y con ello, se convirtió en el primer artista en hacer de la música popular, del rock’n'roll, ese vehículo de rebeldía, de oposición a lo establecido”, añadió.
Márquez aseguró que Elvis “fue mucho más que ‘el rey del rock’”, porque fue también “un vocalista impecable que se movía con brillantez”.
“Creo que su mejor etapa musical no fueron los 50, sino la que va desde su especial del regreso en 1968 hasta el concierto vía satélite en Hawai, en 1973, en esos años la voz de Elvis tiene un vigor increíble, realiza estupendos trabajos en terrenos de soul, gospel e incluso country y sobre todo añade más personalidad a sus canciones”, señaló Márquez.
Su nuevo biógrafo recordó que “a partir del 68 empieza a cantar canciones con mensajes sociales, como ‘If I can dream’ o ‘In the ghetto’, y además se convierte en uno de los primeros artistas en dedicar canciones a uno de los nuevos problemas de la sociedad estadounidense, como el divorcio”.
Ese cambio se debió a vicisitudes de su propia generación, explicó Márquez, ya que “los mismos adolescentes que bailaban y se rebelaban contra sus padres en los 50 al ritmo de Elvis sufrieron después el drama de la ruptura familiar, y Elvis, que lo sufrió personalmente, abordó el tema en numerosas canciones.”
El problema del cantante con las drogas, constató Márquez, se inició en su servicio militar, cuando un superior le proporcionó pastillas para que aguantara mejor el sueño durante las guardias, y “a partir de entonces, el cantante va iniciar un consumo cada vez más importante, primero a causa de su persistente insomnio, y luego por su crisis espiritual”.
No obstante, Elvis “nunca se consideró un drogadicto, es más, no permitía que los que le rodeaban ni siquiera fumasen marihuana.”
Javier Márquez saca a la luz en un libro todas las facetas de Elvis Presley
Luis Miranda
«Existen demasiados Elvis como para que resulte fácil contar la vida de ese muchacho del Sur, tímido y sencillo, que cumplió su sueño de salir de la pobreza cantándole a Dios y llevando con él a su familia, sus amigos y a cuantos pudo ayudar en el camino». El resumen que hace la editorial cordobesa Almuzara de uno de sus lanzamientos para el próximo mes de agosto resume la intención del libro con el que se celebra el 30 aniversario de la muerte del «Rey del Rock».
El periodista y escritor sevillano Javier Márquez es el autor de esta obra, que se titula «Elvis. Corazón solitario». En el libro se pretende retratar todas las facetas de un cantante que marcó un antes y un después. No en vano en la solapa se recuerda la famosa frase de John Lennon: «Antes que Elvis no hubo nada».
Desde la persona a la que conocieron sus amigos hasta la superestrella hay muchas versiones del cantante y el autor pretende hacer un acopio de todas las versiones para que el lector conozca su trayectoria musical, la historia de su vida y la forma en que se relacionó con los suyos, especialmente con las mujeres que caían rendidas a sus pies.