Presentación de ‘La fiesta de Orfeo’ en Madrid (12/11/09)

Presentación de La fiesta de Orfeo en la Librería Estudio en Escarlata, el jueves de 12 de noviembre de 2009.

El autor estuvo -felizmente- acompañado por el escritor Pedro de Paz.

invitacion-madrid

“Como un cochino en un maizal” (crónica de la presentación)

El jueves 12 de noviembre de 2009, tuvo lugar, en la librería madrileña Estudio en Escarlata (santuario madrileño de todo aficionado que se precie a la literatura de género), la presentación de La Fiesta de Orfeo, la primera novela -después de varios libros divulgativos-  del periodista y escritor Javier Márquez Sánchez.

El novelista Pedro de Paz, autor de las espléndidas El Documento Saldaña y El hombre que mató a Durruti (nouvelle holmesiana a la espera de una reedición que le haga justicia), ofició de maestro de ceremonias  y, tras relatar someramente el argumento de La Fiesta de Orfeo en deferencia a quienes acudieron “a ver de qué va esto” , la definió como “ atípica, evoca el estilo canónico de novelar y difícil de catalogar ya que toma recursos de diversos géneros y los superpone”.

“Cualquier buena historia -argumentó Pedro- se debe ambientar  en tres pilares: ambientación, personajes y trama. La Fiesta de Orfeo lo hace sin que ninguno sobresalga: muestra el imaginario inglés de la Hammer, toda la novela es una película de serie B, no sólo tiene narrativa visual sino que es una película escrita. Posee, además, un gran poder de evocación; los personajes cumplen su cometido de forma ejemplar aunque entre ellos sobresalga Peter Cushing quien, incluso, eclipsa al resto. La trama, una mezcla de hechizo y desasosiego, la desgrana el autor con un ritmo que sostiene hasta el último tercio del texto en el que se relanza la historia”.

Pedro de Paz finalizó su intervención destacando los rasgos sobresalientes de la novela:  “una cinefilia extraordinaria y no metida con calzador, una certera recreación de ambientes y decenas de guiños para lectores de ojo entrenado que, equivalen, al bonus track de un fabuloso CD”.

Tomó la palabra Javier Márquez Sánchez para comentar que el éxito y la atención que está recibiendo una novela que no nació para ser publicada, sino como test para  “probarse” como novelista, le está resultando abrumador.

La condición de banco de pruebas de la novela es lo que, a su juicio, le concede algún valor al notarse el disfrute durante su redacción. Comentó Javier que no se autolimitó en ningún aspecto, al contrario, incluyó todos sus gustos, antojos y apetencias.

Prosiguió narrando cómo, inicialmente, los protagonistas de la novela iban a ser Peter Cushing y Christopher Lee, y la trama se basaría en la narración de un suceso tan traumático que convirtió a dos gentleman en mitos del terror filmado.  La  negativa del segundo a aparecer como personaje en el libro (Javier le solicitó permiso localizando, rocambolescamente, a su yerno español) y la lógica de la trama, hicieron que Carmichael y Logan, una pareja de detectives trasunto de Holmes y Watson, cobrasen mayor importancia y que el argumento original comenzase a expandirse y a acoger variadas influencias que, incluso, llevaron a su editor a interrumpir la lectura del original para culpar de frikismo al escritor.

Aclaró Javier Márquez que, desde el primer momento, fue Peter Cushing el protagonista imaginado. Tanto es así que, en el proyecto inicial, los nombres de los personajes corresponderían a personajes interpretados por el actor.

Preguntado por Juan Escarlata sobre quién encarnaría a los personajes en una posible adaptación al cine, Javier sugirió a Jude Law para interpretar a Cushing (a lo que quien suscribe interrumpió dada la imposibilidad de interpretar a Holmes y a Watson a la vez); en cualquier caso, matizó Javier, aceptaría a cualquiera que no fuera Leonardo di Caprio; para el detective Carmichael escogería un híbrido de Michael Caine, Lawrence Olivier y David Niven, y para el profesor Abberline, a Sean Connery, claro. Javier remitió, en cualquier caso, al blog de la novela donde desarrolla su reparto ideal.

Pedro de Paz preguntó sobre la razón de utilizar una película maldita y luciferina como desencadenante de la trama; surgió, contó Javier, tras reflexionar cómo en la dicotomía Dios/Diablo; Bien/Mal, siempre es el segundo quien “lleva ventaja”, y tras recordar una imagen de Jesucristo Superstar en la que Judas pregunta “¿Por qué no has venido ahora, que con tantos medios de comunicación hubieras podido conquistar una nación?”. Esas reflexiones le condujeron a (recordando un motivo similar en una película de John Carpenter) imaginar La fiesta de Orfeo, una película de maldiciones, y escoger para su rodaje el Hollywood Babilonia de los años 20.

Los autores de libros divulgativos de ciencia ficción y fantasía heroica Carlos Díaz Maroto (director de Pasadizo.com y autor del blog 221B) y Luis Alboreca estuvieron  muy participativos señalando los múltiples guiños (entre otros: Indiana Jones, El nombre de la Rosa), referencias (Conan Doyle, Julio Verne, Lovecraft) e implicaciones y cameos de la novela (incluso encontraron un cameo fantasma de Nancy Reagan) y destacando el vertiginoso último tercio de la novela. Javier Márquez replicó que cuidó mucho el ritmo y la tensión del libro, que se volvió (literalmente) endiablado en el último tramo del texto.

Olivia Fernández (de la multinacional cinematográfica Warner Bros.) preguntó si la cantidad de referencias metatextuales alejarían al lector no inciado. Javier contestó que son solo un añadido que refuerza complicidades autor/lector.

Carlos Díaz Maroto destacó el carácter de obra literaria de La Fiesta de Orfeo, su desarrollo y estructura y, quien suscribe, señaló la lograda ambientación y la sutil (y cuidada) atmósfera de la obra. El autor añadió que había procurado cuidar los diálogos como su maestro, Hemingway, de una novela que hay que visualizar en sepia.

Pedro de Paz concluyó expresivamente la presentación –felizmente convertida en animada tertulia-  contando que había disfrutado de la novela “como un cochino en un maizal”.

El gocho que firma estás líneas no puede estar más de acuerdo. La Fiesta de Orfeo es, si me permiten la expresión, “una suculenta y espléndida mazorca”.

Todo, todo un festín.

Luis de Luis Otero (Publicado en Círculo Holmes el 25/11/09)

orf8

orf1

orf2

orf3

orf6

orf7